El oasis... (Capadocia, Turquía)

jueves, 20 de diciembre de 2007

La resaca

Se despertó una mañana no sabía muy bien donde. Aún con los ojos cerrados se le incrustó el olor a tabaco rancio que inundaba la habitación. Se incorporó, muy despacio, martilleado en la sien por el aroma a tekila y ron blanco de los chupitos de la noche anterior. El estómago amenazaba con recordarle los sabores ingeridos y así estaba cuando miró a su lado, con la siempre indescriptible intuición de sensaciones acumuladas y de tanto en tanto emborronadas.

Familiar y a la vez desconocida le resultaba aquella que yacía a su lado en la cama. Podía identificar pedazos de imágenes, fragmentos de cuerpo medio escondidos en la oscuridad de la noche y el acohol, e intuía los gemidos y susurros disfrazados por el estruendo de la radio. Habían optado por no encender la luz.

Ahora, al verla así, de cuerpo entero, sin excusas expuesto bajo la richiante claridad del sol, se le hacía extraño.

Se vistió en silencio y se marchó sin despedirse, llegaba tarde al trabajo.

La semana anterior se había prometido no volver a pasar sin vivir. Se había jurado no esconderse tras los cuarenta y dos amigos del wisky con cola, ni desenfocarse tras la humareda del Chesterfield en aquellos bares de cubatas sin sabor y mujeres sin nombre. Cada viernes se lo había prometido: "Este fin de semana, saborearé los olores, compartiré los sabores y follaré sin perderme". Intentó recordar, al menos, el tacto de la piel de aquel último sexo, el sabor de su piel, el color, al menos, de su pelo........ Nada. Apenas recordaba cómo se había sentido él mismo o siquiera si había sentido.

Encendió otro Chester mientras se ajustaba las gafas de sol. Lo había decidido. Vivir estaba pasado de moda.

sábado, 15 de diciembre de 2007

INCISO: SÍ hubo ARMAS QUÍMICAS EN IRAK.... las empleadas por los Estados Unidos

Aún violando el criterio de "actualidad" que rige la información periodística, y saltándome todo protocolo de estilo autoimpuesto en este modesto espacio weblog, rescato aquí una información que, si bien no es en absoluto novedosa, tampoco ha tenido el eco que, en opinión de una servidora, merecía (e ipso facto se verá por qué):

El Trío de las Azores salió vencedor en el rifirrafe de las Armas de Destrucción Masiva en Irak. Efectivamente, sí había armamento nuclear, elementos radioactivos y un material llamado "uranio empobrecido" (menos conocido que su hermano mayor, el "enriquecido", pero casi igual de dañino y peligroso). El país tenía todos estos ingredientes sobre el terreno, de hecho, desde 1991, cuando EEEUU los empleó sobre la población y la infraestructura en la Primera Guerra del Golfo.

Varios Organismos Internacionales han investigado sobre este hecho. Las ONU desarrolla desde hace varios años diversos estudios sobre el uso y los efectos del uranio empobrecido y, aunque aún es pronto para analizar los efectos más prolongados de su uso (se requiere un margen de 15 años para su estudio más exacto), la legislación internacional avanza en el camino de su ilegalización absoluta. De entre los trabajos realizados, el más exhaustivo es el llevado a cabo sobre el terreno por el Doctor Hardan, consejero científico especial de la Organización Mundial de la Salud, la ONU y el Ministerio de Salud iraquí.

Antes de la Segunda Guerra de Irak en 2003, Hardan se dedicaba a estudiar los efectos de este armamento en el país en el periodo 1991-2002... y a ejercer de Grupo de Presión: el Gobierno estadounidense admitió haber usado 300 toneladas de armas de uranio empobrecido en la invasión de 1991. Según Hardan, en realidad se usaron al menos 800 toneladas.

Tal y como apunta la ONU, el uso de esta arma está vinculado a un incremento exponencial en el número de cánceres, abortos no deseados y malformaciones congénitas entre la población, y a lo que se ha denominado "Síndrome de la Guerra del Golfo" entre los soldados occidentales.

En una entrevista concedida a Al Jazeraa en 2005, Hardan afirmó que sólo antes de la invasión de 2003 los efectos de esta arma ya habían afectado de manera importante a 300.000 iraquíes. Y, como todo fenómeno nuclear y radioactivo, los efectos más devastadores aparecerán a medio y largo plazo (obsérvense los casos de Chernobil, Hiroshima y Nagasaki).

En marzo de 2003 los ejércitos estadounidense y británico volvieron a usar armas de uranio empobrecido. En la entrevista mencionada, Hardan afirma haber detectado los efectos de 200 toneladas de este material sólo en abril de 2005. (Hace casi tres años).

Además de hacer caso omiso a las advertencias de la ONU y otros organismos y de haber reincidido en el uso de tales técnicas, los mandos gubernamentales y militares de EEUU han obstaculizado reiteradamente el trabajo de los investigadores. Hardan denuncia haber solicitado la colaboración de eminencias en la materia: una comisión del Hospital de Hiroshima (experimentada en el ámbito) y un científico alemán experto en cáncer. Tras enfrentarse a los obstáculos impuestos por la administración de EEUU, la comisión desistió de acudir a Irak. Al científico alemán, simplemente, no le permitieron entrar en el país.

El pasado 7 de noviembre la ONU emitió un boletín titulado "La Primera Comisión aprueba un proyecto de resolución para frenar las operaciones sobre armas nucleares" en el cual se incluye una referencia a los efectos perjudiciales del uranio empobrecido y se promete ahondar en ello. No obstante, recordemos quién tiene derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU: EEUU y Gran Bretaña...

Nota:
-El CSCA (Comité de Solidaridad con la Causa Árabe) incluye un dossier bastante exhaustivo acerca de este tema.

sábado, 17 de noviembre de 2007

El continente de los mil rostros y las mil desgracias, África sigue siendo la hermana olvidada, excepto cuando los intereses afloran.

Algunas miradas arrojan un halo de luz sobre la historia de países como el Congo. Su guerra no acabó en 2003.


Fotos como éstas, del periodista Lynsey Addori para el New York Times, exponen la belleza de un país incluso a través del conflicto.















El poder azuza en pro de su interés el

odio interétnico de la población. Reavivan la rabia visceral y alimentan el miedo y el rencor adherido al elemental instinto de supervivencia.






La población, como siempre, la gran sufridora del conflicto...









...









... sobran las palabras...


(Para ver la noticia en el New York Times, pincha aquí)

jueves, 15 de noviembre de 2007

Las otras voces de Irán. RAP IRANÍ


¿A que nos hierve la sangre cuando escuchamos, en boca de algún extranjero, el "olé olé", los toros, la feria de Abril y la Semana Santa como únicas referencias a España?

Años sesenta: el país sumergido en plena dictadura, años de represión, silencio, censura, Franco omnipresente y todo un mundo que nos contempla a través de los ojos de los pocos guiris que comienzan a torrarse en las playas españolas por obra y gracia de las astucias empresariales de nuestro Generalísimo. Spain is Different, y a los dos lados del atlántico los ecos (aún latentes en vastas áreas) de esa imagen de arte y salero que la propaganda, los grandes medios de comunicación y las figuras políticas se habían cuidado en transmitir...

Y mientras, aquí, una cultura social que comenzaba a expresarse: cantautores como Lluís Llach, Paco Ibáñez, Luís Eduardo Aute, María del Mar Bonet, Serrat, Silvio Rodríguez, Víctor Jara... y muchas otras voces de voces que gritaban con mudos acordes en contra de la dictadura.

Nuestro grito... silenciado por la manipulación informativa y el sesgo de los grandes ejes de la comunicación internacional.

Ahora, vayamos a la actualidad (y sólo por poner un ejemplo).

Irán: dictadura, peligro nuclear, "espónsor del terrorismo" (La RAE debería darle una letra a este hombre, prolijo como el sólo en inventar conceptos). No hay "olé olé" pero sí tienen otro sello difícil de deslindar: Islam, religión fundamentalista, radical, corta de miras, anacrónica...

Al igual que ocurriera con la España del pasado, se talan a diario las voces emergentes de la sociedad iraní. Quizá pensamos que no tenemos nada que ver con esos jóvenes.... Echemos un vistazo..

Tarikhe Ma (rap) "Nuestra historia"

(con traducción al inglés)

















Etteham,rapera iraní:














Iraníes en plena "batalla de gallos": (en las calles de Teheran)





w









www.rap98.com : una página de "rap persa"



domingo, 11 de noviembre de 2007

El viaje

Respira hondo. Deja que el miedo se vaya con el suspiro. Abre la boca y expira que el mundo es para ti y que en ese grito viajen las inseguridades que te atan al pasado.

El precipicio que contemplas tiene un puente para cruzarlo. Sólo tienes que adelantar el pie. Pero para ello primero has de alzarlo y dejar atrás lo que debe quedar en la otra orilla. La mano que antes te agarraba no es la que ahora debe sostenerte. Recurres a ella porque sientes que tambaleas y el sostén más recurrente es siempre aquel que nos resulta más familiar. Opta por no cogerlo, sigue adelante, da el paso porque en el movimiento se encuentra el equilibrio. Y en los pasos venideros encontrarás bastones en los que apoyarte, que serán compañeros de viaje y no sustitutos de tu propia voluntad.

Ahí está el puente que construyes con tus propios pies. Y masajeas tus plantas con las piedras que componen el camino. Descubres que debajo no reside el abismo porque tú eres tu espacio y, al revisar las huellas que has dejado en tu caminar, intuyes por qué sentías vértigo:

Estabas en el muelle a punto de subir a la barca en la que ibas a navegar por el riachuelo.

Contemplabas el mar entero en lugar de recrearte en el riachuelo que te llevaba a él. Tu mirada se perdía entre la infinitud del océano y sentías el vértigo de no saber dónde agarrarte para no hundirte. Ilusa, te estabas ya ahogando en el fondo del mar cuando aún no habías salido del muelle.

Un tiempo atrás, cuando tu tarea era hilvanar redes en la orilla, contemplabas con pasión y envidia aquellos pescadores que navegaban entre las aguas. Pensabas en los peces que sus ojos estarían viendo, en la brisa salada que acariciaría sus rostros, en el ilimitado mundo que sus remos abrazarían, persiguiendo tan sólo el viento. Ignorabas que también los marineros cuentan con rutas que seguir y que en su amplitud de opciones reside su gallardía. Y, al perder tu mirada en aquel mundo de brillos plateados y horizontes inexistentes, ignorabas el suave tacto de la arena de la playa, el sedoso beso del sol en tu rostro, el terciopelo verde de las palmeras coronando tu cabeza. Estabas tan dentro de tu mundo y mirabas tan fuera de él que te perdías sus regalos. Al final, no estabas ni en el mar ni en la orilla.

Ahora, una vez que decidiste dejar la tierra para perderte en las inmensidades del mar y descubrir mundo, vas de nuevo demasiado rápido. De nuevo quieres lanzarte de cabeza al mar y, al hacerlo, braceas e intentas subir a flote porque te ahogas. ¡Cómo no vas a ahogarte, si aún no has aprendido a nadar!

Y en el pavor del terreno desconocido que es el mar, diriges tu mirada a la orilla y buscas la mano conocida que pueda agarrarte. Contemplas ahora, a lo lejos, la playa con su arena, aquel beso del sol que un día rechazaste y el verde aterciopelado de las palmeras. Y añoras aquello que dejaste atrás pensando si no eras más feliz acariciando la orilla.

Ignorante, aquello que añoras no es la orilla sino la tranquilidad de saberte conocedora del terreno. Sube a la barca, vuelve al riachuelo y emprende de nuevo el camino, poco a poco, con calma. Disfruta del suave traqueteo de la barquilla por entre las rocas, hazte amiga del agua dulce, que luego lo harás de la salada. Comprende a los peces menores que ya habrá tiempo de tiburones y ballenas y aprende a nadar para que, cuando alcances la inmensidad del océano, y el horizonte que no existe, y los mundos que te vengan al encuentro, te sepas ducha marinera y ames el mar tanto como antes amabas la tierra.

Quizá algún día, después de haber viajado por distintos continentes y de haber conocido sus gentes y sus vidas, hagas una parada en aquella orilla que un día dejaste y saludes a tus viejos compañeros. Y juntos compartáis en la calma de la senectud las experiencias vividas. Y el rencuentro no será una segunda parte sino un nuevo comenzar.