El oasis... (Capadocia, Turquía)

jueves, 20 de diciembre de 2007

La resaca

Se despertó una mañana no sabía muy bien donde. Aún con los ojos cerrados se le incrustó el olor a tabaco rancio que inundaba la habitación. Se incorporó, muy despacio, martilleado en la sien por el aroma a tekila y ron blanco de los chupitos de la noche anterior. El estómago amenazaba con recordarle los sabores ingeridos y así estaba cuando miró a su lado, con la siempre indescriptible intuición de sensaciones acumuladas y de tanto en tanto emborronadas.

Familiar y a la vez desconocida le resultaba aquella que yacía a su lado en la cama. Podía identificar pedazos de imágenes, fragmentos de cuerpo medio escondidos en la oscuridad de la noche y el acohol, e intuía los gemidos y susurros disfrazados por el estruendo de la radio. Habían optado por no encender la luz.

Ahora, al verla así, de cuerpo entero, sin excusas expuesto bajo la richiante claridad del sol, se le hacía extraño.

Se vistió en silencio y se marchó sin despedirse, llegaba tarde al trabajo.

La semana anterior se había prometido no volver a pasar sin vivir. Se había jurado no esconderse tras los cuarenta y dos amigos del wisky con cola, ni desenfocarse tras la humareda del Chesterfield en aquellos bares de cubatas sin sabor y mujeres sin nombre. Cada viernes se lo había prometido: "Este fin de semana, saborearé los olores, compartiré los sabores y follaré sin perderme". Intentó recordar, al menos, el tacto de la piel de aquel último sexo, el sabor de su piel, el color, al menos, de su pelo........ Nada. Apenas recordaba cómo se había sentido él mismo o siquiera si había sentido.

Encendió otro Chester mientras se ajustaba las gafas de sol. Lo había decidido. Vivir estaba pasado de moda.

sábado, 15 de diciembre de 2007

INCISO: SÍ hubo ARMAS QUÍMICAS EN IRAK.... las empleadas por los Estados Unidos

Aún violando el criterio de "actualidad" que rige la información periodística, y saltándome todo protocolo de estilo autoimpuesto en este modesto espacio weblog, rescato aquí una información que, si bien no es en absoluto novedosa, tampoco ha tenido el eco que, en opinión de una servidora, merecía (e ipso facto se verá por qué):

El Trío de las Azores salió vencedor en el rifirrafe de las Armas de Destrucción Masiva en Irak. Efectivamente, sí había armamento nuclear, elementos radioactivos y un material llamado "uranio empobrecido" (menos conocido que su hermano mayor, el "enriquecido", pero casi igual de dañino y peligroso). El país tenía todos estos ingredientes sobre el terreno, de hecho, desde 1991, cuando EEEUU los empleó sobre la población y la infraestructura en la Primera Guerra del Golfo.

Varios Organismos Internacionales han investigado sobre este hecho. Las ONU desarrolla desde hace varios años diversos estudios sobre el uso y los efectos del uranio empobrecido y, aunque aún es pronto para analizar los efectos más prolongados de su uso (se requiere un margen de 15 años para su estudio más exacto), la legislación internacional avanza en el camino de su ilegalización absoluta. De entre los trabajos realizados, el más exhaustivo es el llevado a cabo sobre el terreno por el Doctor Hardan, consejero científico especial de la Organización Mundial de la Salud, la ONU y el Ministerio de Salud iraquí.

Antes de la Segunda Guerra de Irak en 2003, Hardan se dedicaba a estudiar los efectos de este armamento en el país en el periodo 1991-2002... y a ejercer de Grupo de Presión: el Gobierno estadounidense admitió haber usado 300 toneladas de armas de uranio empobrecido en la invasión de 1991. Según Hardan, en realidad se usaron al menos 800 toneladas.

Tal y como apunta la ONU, el uso de esta arma está vinculado a un incremento exponencial en el número de cánceres, abortos no deseados y malformaciones congénitas entre la población, y a lo que se ha denominado "Síndrome de la Guerra del Golfo" entre los soldados occidentales.

En una entrevista concedida a Al Jazeraa en 2005, Hardan afirmó que sólo antes de la invasión de 2003 los efectos de esta arma ya habían afectado de manera importante a 300.000 iraquíes. Y, como todo fenómeno nuclear y radioactivo, los efectos más devastadores aparecerán a medio y largo plazo (obsérvense los casos de Chernobil, Hiroshima y Nagasaki).

En marzo de 2003 los ejércitos estadounidense y británico volvieron a usar armas de uranio empobrecido. En la entrevista mencionada, Hardan afirma haber detectado los efectos de 200 toneladas de este material sólo en abril de 2005. (Hace casi tres años).

Además de hacer caso omiso a las advertencias de la ONU y otros organismos y de haber reincidido en el uso de tales técnicas, los mandos gubernamentales y militares de EEUU han obstaculizado reiteradamente el trabajo de los investigadores. Hardan denuncia haber solicitado la colaboración de eminencias en la materia: una comisión del Hospital de Hiroshima (experimentada en el ámbito) y un científico alemán experto en cáncer. Tras enfrentarse a los obstáculos impuestos por la administración de EEUU, la comisión desistió de acudir a Irak. Al científico alemán, simplemente, no le permitieron entrar en el país.

El pasado 7 de noviembre la ONU emitió un boletín titulado "La Primera Comisión aprueba un proyecto de resolución para frenar las operaciones sobre armas nucleares" en el cual se incluye una referencia a los efectos perjudiciales del uranio empobrecido y se promete ahondar en ello. No obstante, recordemos quién tiene derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU: EEUU y Gran Bretaña...

Nota:
-El CSCA (Comité de Solidaridad con la Causa Árabe) incluye un dossier bastante exhaustivo acerca de este tema.

sábado, 17 de noviembre de 2007

El continente de los mil rostros y las mil desgracias, África sigue siendo la hermana olvidada, excepto cuando los intereses afloran.

Algunas miradas arrojan un halo de luz sobre la historia de países como el Congo. Su guerra no acabó en 2003.


Fotos como éstas, del periodista Lynsey Addori para el New York Times, exponen la belleza de un país incluso a través del conflicto.















El poder azuza en pro de su interés el

odio interétnico de la población. Reavivan la rabia visceral y alimentan el miedo y el rencor adherido al elemental instinto de supervivencia.






La población, como siempre, la gran sufridora del conflicto...









...









... sobran las palabras...


(Para ver la noticia en el New York Times, pincha aquí)

jueves, 15 de noviembre de 2007

Las otras voces de Irán. RAP IRANÍ


¿A que nos hierve la sangre cuando escuchamos, en boca de algún extranjero, el "olé olé", los toros, la feria de Abril y la Semana Santa como únicas referencias a España?

Años sesenta: el país sumergido en plena dictadura, años de represión, silencio, censura, Franco omnipresente y todo un mundo que nos contempla a través de los ojos de los pocos guiris que comienzan a torrarse en las playas españolas por obra y gracia de las astucias empresariales de nuestro Generalísimo. Spain is Different, y a los dos lados del atlántico los ecos (aún latentes en vastas áreas) de esa imagen de arte y salero que la propaganda, los grandes medios de comunicación y las figuras políticas se habían cuidado en transmitir...

Y mientras, aquí, una cultura social que comenzaba a expresarse: cantautores como Lluís Llach, Paco Ibáñez, Luís Eduardo Aute, María del Mar Bonet, Serrat, Silvio Rodríguez, Víctor Jara... y muchas otras voces de voces que gritaban con mudos acordes en contra de la dictadura.

Nuestro grito... silenciado por la manipulación informativa y el sesgo de los grandes ejes de la comunicación internacional.

Ahora, vayamos a la actualidad (y sólo por poner un ejemplo).

Irán: dictadura, peligro nuclear, "espónsor del terrorismo" (La RAE debería darle una letra a este hombre, prolijo como el sólo en inventar conceptos). No hay "olé olé" pero sí tienen otro sello difícil de deslindar: Islam, religión fundamentalista, radical, corta de miras, anacrónica...

Al igual que ocurriera con la España del pasado, se talan a diario las voces emergentes de la sociedad iraní. Quizá pensamos que no tenemos nada que ver con esos jóvenes.... Echemos un vistazo..

Tarikhe Ma (rap) "Nuestra historia"

(con traducción al inglés)

















Etteham,rapera iraní:














Iraníes en plena "batalla de gallos": (en las calles de Teheran)





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www.rap98.com : una página de "rap persa"



domingo, 11 de noviembre de 2007

El viaje

Respira hondo. Deja que el miedo se vaya con el suspiro. Abre la boca y expira que el mundo es para ti y que en ese grito viajen las inseguridades que te atan al pasado.

El precipicio que contemplas tiene un puente para cruzarlo. Sólo tienes que adelantar el pie. Pero para ello primero has de alzarlo y dejar atrás lo que debe quedar en la otra orilla. La mano que antes te agarraba no es la que ahora debe sostenerte. Recurres a ella porque sientes que tambaleas y el sostén más recurrente es siempre aquel que nos resulta más familiar. Opta por no cogerlo, sigue adelante, da el paso porque en el movimiento se encuentra el equilibrio. Y en los pasos venideros encontrarás bastones en los que apoyarte, que serán compañeros de viaje y no sustitutos de tu propia voluntad.

Ahí está el puente que construyes con tus propios pies. Y masajeas tus plantas con las piedras que componen el camino. Descubres que debajo no reside el abismo porque tú eres tu espacio y, al revisar las huellas que has dejado en tu caminar, intuyes por qué sentías vértigo:

Estabas en el muelle a punto de subir a la barca en la que ibas a navegar por el riachuelo.

Contemplabas el mar entero en lugar de recrearte en el riachuelo que te llevaba a él. Tu mirada se perdía entre la infinitud del océano y sentías el vértigo de no saber dónde agarrarte para no hundirte. Ilusa, te estabas ya ahogando en el fondo del mar cuando aún no habías salido del muelle.

Un tiempo atrás, cuando tu tarea era hilvanar redes en la orilla, contemplabas con pasión y envidia aquellos pescadores que navegaban entre las aguas. Pensabas en los peces que sus ojos estarían viendo, en la brisa salada que acariciaría sus rostros, en el ilimitado mundo que sus remos abrazarían, persiguiendo tan sólo el viento. Ignorabas que también los marineros cuentan con rutas que seguir y que en su amplitud de opciones reside su gallardía. Y, al perder tu mirada en aquel mundo de brillos plateados y horizontes inexistentes, ignorabas el suave tacto de la arena de la playa, el sedoso beso del sol en tu rostro, el terciopelo verde de las palmeras coronando tu cabeza. Estabas tan dentro de tu mundo y mirabas tan fuera de él que te perdías sus regalos. Al final, no estabas ni en el mar ni en la orilla.

Ahora, una vez que decidiste dejar la tierra para perderte en las inmensidades del mar y descubrir mundo, vas de nuevo demasiado rápido. De nuevo quieres lanzarte de cabeza al mar y, al hacerlo, braceas e intentas subir a flote porque te ahogas. ¡Cómo no vas a ahogarte, si aún no has aprendido a nadar!

Y en el pavor del terreno desconocido que es el mar, diriges tu mirada a la orilla y buscas la mano conocida que pueda agarrarte. Contemplas ahora, a lo lejos, la playa con su arena, aquel beso del sol que un día rechazaste y el verde aterciopelado de las palmeras. Y añoras aquello que dejaste atrás pensando si no eras más feliz acariciando la orilla.

Ignorante, aquello que añoras no es la orilla sino la tranquilidad de saberte conocedora del terreno. Sube a la barca, vuelve al riachuelo y emprende de nuevo el camino, poco a poco, con calma. Disfruta del suave traqueteo de la barquilla por entre las rocas, hazte amiga del agua dulce, que luego lo harás de la salada. Comprende a los peces menores que ya habrá tiempo de tiburones y ballenas y aprende a nadar para que, cuando alcances la inmensidad del océano, y el horizonte que no existe, y los mundos que te vengan al encuentro, te sepas ducha marinera y ames el mar tanto como antes amabas la tierra.

Quizá algún día, después de haber viajado por distintos continentes y de haber conocido sus gentes y sus vidas, hagas una parada en aquella orilla que un día dejaste y saludes a tus viejos compañeros. Y juntos compartáis en la calma de la senectud las experiencias vividas. Y el rencuentro no será una segunda parte sino un nuevo comenzar.

sábado, 16 de junio de 2007

Darfur: La culpa es del cambio climático


La culpa de la crisis de Darfur la tiene el cambio climático. Ésta es la conclusión a la que ha llegado el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, tras la cumbre recién concluida del G-8 (los siete países más industrializados y Rusia). Tan brillante teoría ha sido expuesta en un artículo firmado por él que el Washington Post publicaba esta mañana.
El diplomático lo ha descrito así: antes de los años ochenta, cuando la lluvia se mostraba generosa y había agua y comida para todos, los granjeros africanos y los nómadas árabes convivían felizmente e incluso compartían víveres y casa. Pero a partir de esta década, el oro transparente cerró su grifo (las precipitaciones cayeron un 40 por ciento) y entonces, los granjeros tuvieron que frenar su generosidad para no quedarse sin sustentos de vida. El comprensible cabreo de los sujetos errantes derivó en una pelea que se recrudeció en 2003 dejando unos 200.000 muertos en estos últimos cuatro años.

Este relato con tintes de parábola bíblica constituye, según Ki Moon, el origen y explicación de uno de los mayores dramas del mundo actual. ¡Y nosotros dejándonos cerebro y alma en tratar de comprender la crisis!
Da la sensación de que, tras la cumbre de Alemania, los líderes mundiales han hallado en el cambio climático un buen chivo expiatorio sobre el que cargar las culpas de todos los problemas de la actualidad. No es que la mano del hombre en el clima no tenga incidencia sobre la geopolítica mundial, pero de ahí a establecerlo como única causa de los males del mundo... Hacer esto sería obviar el trasfondo social, los conflictos étnicos, políticos y religiosos y los regímenes dictatoriales (así como las democracias que los apoyan) que subyacen bajo dramas como el de Darfur.

Ban Ki Moon se centra en el aspecto económico, un factor sin duda esencial para comprender la geopolítica actual. En su opinión, la solución pasa por seguir una nueva hoja de ruta o roadmap ("nueva" expresión que hace las delicias de periodistas y diplomáticos):
- Primero, establecer en la zona una fuerza de paz mixta ONU-UA (Unión Africana), algo a lo que el Gobierno de Jartum ha accedido a regañadientes.
-Luego, lograr el diálogo entre los rebeldes y el gobierno, con el objetivo de lograr "negociaciones finales para la paz".
-En tercer lugar, la solución definitiva: lograr el desarrollo económico en la zona para que los dos pueblos se dejen de pelear por el sustento. Esta fase conllevaría tareas tan pintorescas (pero no por ello menos válidas) como plantar semillas modificadas genéticamente para que puedan crecer sobre suelo árido. Y, por supuesto, una amplia red de infraestructuras que incluya colegios, hospitales, fábricas...

A parte de que esta solución no se debe tomar como única (sino como parte de un proceso conjunto que incorpore soluciones políticas -que no militares- y sociales en la zona) no sé por qué pero algo me huele a chamusquina.
No es por pecar de desconfiada, pero la mano de ciertas potencias occidentales entrando en las arcas de la región siempre inspira cierto recelo: expira olores a "reconstrucción de Irak" y se viene la memoria el dato de que Sudán es el segundo país de África en reservas de petróleo.
Es curioso, además, que haya Estados tan variopintos interesados en enviar "fuerzas de paz" a la región: China, Egipto, Pakistán... Quizá también lo estén los empresarios de estos países...

- Artículo de Ban Ki Moon.
- Fuerza mixta en la zona
-Fotos: darfurcenter.ch

miércoles, 13 de junio de 2007

Ehud Barak, ¿nuevas esperanzas para el proceso de Paz en Oriente Medio?


Mientras en Gaza y Cisjordania los palestinos se atacan mutuamente, en el tablero político israelí las fichas se mueven con inesperada rapidez. Ahora bien, ¿supondrá esta nueva jugada un cambio de rumbo en la partida?
Esta madrugada, los afliados al Partido Laborista han elegido como nuevo líder a Ehud Barak, una pieza veterana que había permanecido desde 2001 en la caja de reserva. El ex primer ministro (que dirigió el país entre 1999 y 2001) competía con un ex almirante, Ami Ayalon, novato en el terreno político. La importancia de esta elección trasciende el ámbito laborista y puede afectar no sólo al país hebreo sino también al futuro de sus relaciones con los vecinos árabes:

- El recién electo líder pasa a ser Ministro de Defensa (en sustitución del desterrado Amir Peretz).
-Puede convertirse en el próximo primer ministro irsraelí si se celebran elecciones generales anticipadas, como presumiblemente ocurrirá. Barak tiene ahora la llave del gobierno de coalición que mantiene en el poder a Ehud Olmert, del partido Kadima. Si decide romper su hermanamiento político, el actual primer ministro perdería la mayoría y se celebrarían elecciones anticipadas.

¿Supone la elección de Barak una esperanza para el enterrado proceso de paz con los palestinos? Al menos en apariencia, durante sus años de Gobierno el líder laborista se mostró predispuesto a cerrar el conflicto:
-Nada más llegar al poder, ordenó retirar las tropas del sur del Líbano, donde permanecían desde 1982.
-El verano del 2000, se reunió con el fallecido líder palestino Arafat en Camp David, en un encuentro que decepcionó a todas las partes por igual y especialmente a la población israelí, que castigó con su voto al ministro hebreo en las siguientes elecciones.
-En Enero de 2001 y en un último intento por quedar inmortalizado como "el líder que logró la paz", mantuvo otra reunión en Taba (Egipto) con su rival Arafat. No se sabe muy bien (o al menos yo no lo sé) si esta reunión se truncó con la llegada de Ariel Sharon al poder o si fue su fracaso lo que propició la victoria del líder del Likud.

Con mayor o menor éxito, salta a la vista que el resucitado Barak tendía, por lo menos, hacia el diálogo. Además, los ataques militares contra Gaza y Cisjordania se relajaron durante estos años. Su vuelta al poder podría apuntar nuevas esperanzas en el conflicto.

La partida no será fácil, sin embargo. Porque al tablero se incorporan otras piezas que pueden hacer un jaque mate al proceso de paz. Benjamin Netanyahu, líder ultraderechista del partido Likud, será quien compita con Barak en las próximas elecciones. Ésta no es tampoco una ficha nueva. Netanyahu fue precisamente antecesor de Barak entre 1996 y 1999. Tras el asesinato del Nobel de la Paz Isaac Rabin, los israelíes confiaron en el líder del Likud, que les inspiraba seguridad (militar, al menos).
Si este jugador se convierte en el rey de las fichas israelíes, el ajedrez de Oriente Medio resta posibilidades de hallar una solución definitiva.

Al Fatah deja el Gobierno palestino

Al Fatah ha abandonado el Gobierno de Unidad Nacional Palestino. En la teoría, es una amenaza de que lo dejará si no se cumple el alto el fuego establecido con la facción opuesta Hamás. En la práctica, sus seis ministros han dejado de atender reuniones con los ministros de Hamás, según acaba de anunciar la corresponsal de la BBC en Ramala.

Las crónicas de la Franja de Gaza transmiten la escalada de caos que padece la región por minutos. Dentro de la desesperación reinante, los ciudadanos pronuncian la frase más sensata al gritar, a ambas facciones: "Parar la lucha, dejar de pelearos" (Contado por la corresponsal de la BBC en directo hace unos minutos).

Los líderes de ambas formaciones apelan al sentido común de las facciones moderadas que cohabitan en los dos bandos para que templen los ánimos y traten de detener la batalla. Tanto Ismail Haniya como Mahmud Abbas llaman a la calma. Pero tales súplicas no parecen ser escuchadas: La Brigadas de los Mártires de Al Aksa, (vinculadas a Al Fatah), exhortaron ayer a sus seguidores a salir a las calles y "defender sus posiciones". Y las Brigadas de Azedín Al Kasem, (brazo armado de Hamás), indicaron que el norte de la franja de Gaza ha sido tomada por sus hombres.

En Gaza, mientras, decenas de coches riegan las carreteras en otro nuevo exilio que se prolongará hasta que el raciocinio llegue de nuevo a la zona y sustituya en sus calles a las armas que ahora las habitan. Los que quedan, se hunden en la histeria.

martes, 12 de junio de 2007

Feliz Aniversario, Palestina

Hoy concluye el cuarenta aniversario de la Guerra de los Seís Días y el pastel que preside la mesa de Oriente Medio no puede ser más amargo: el Gobierno de Unidad Palestino (la ironía del nombre destila ya de por sí deseperanza) continúa desangrándose tras casi un mes de lucha fraticida entre el partido presidencial Al Fatah y el gubernamental Hamas.

Las tierras que arropan el Mar Muerto y el Mediterráneo escupen noticias alarmantes. A orillas del río Jordán, Abbas amenaza (casi atrincherado en la cisjordana Ramala) con romper el Gobierno que le "hermana" con Hamás y denuncia supestos planes de éste para dar un golpe de Estado. En la costa del Mare Nostrum, la vida permanece paralizada, en una especie de statu quo forzado que tiene a los habitantes de Gaza innamovibles, cristalizados. El corresponsal en la franja de la BBC (desde cuya página web se puede seguir casi al instante el avance de la jornada) ha descrito cómo todos los comercios, colegios y edificios públicos de la zona están cerrados, mientras los civiles se refugian en sus casas por miedo a quedar atrapados en cualquier cruce de disparos. Secuestros, "ejecuciones", asaltos... se suceden contra uno y otro bando en una nueva batalla que se ha recrudecido desde el pasado jueves tras un nuevo irrisorio alto el fuego.

"Al Fatah defiende el plan sionista, el plan americano. Yo, como musulmán, tengo el deber de defender Palestina, toda la zona entre el Río Jordán y el Mediterráneo". Un supuesto miembro de Hamás lanza estas acusaciones contra el partido de Abbas en un video colgado en Youtube el 24 de Mayo. Desde la incredulidad con que se debe contemplar la información cuya fuente no se conoce, se pueden ver en el video los dos lados del espejo: ambos bandos dispuestos a la lucha, "víctimas colaterales" por armas de las dos facciones, los argumentos que traslucen diferencias (¿irrencociliables?) entre dos fuerzas condenadas a entenderse.

Algunas voces asignan una parte de responsabilidad en este conflicto a terceros países, quizá interesados en que Palestina no logre la estabilidad. Sea como sea, el cristalino Estado árabe ("cristalino" por cuanto es frágil, no transparente) corre cada vez más riesgo de quebrarse, y con él, también se resquebraja la confianza en lograr un finsl para la guerra incesante de Oriente Medio. Feliz Aniversario.

jueves, 7 de junio de 2007

Los ojos del halcón sobrevuelan Darfur

EEUU ha puesto sus ojos en Darfur. Y no es una frase retórica, sino literal, porque la mirada del gigante occidental sobrevuela vía satélite la región sudanesa gracias a un proyecto conjunto entre la Asociación Americana para el Desarrollo de la Ciencia y Amnistía Internacional. El objetivo de la obra es que cualquer ciudadano del mundo pueda "vigilar" el desarrollo del conflicto, es decir, que pueda por sí mismo contemplar los pueblos de la zona que han sido arrasados durante el conflicto entre los rebeldes y el gobierno de Jartum. La intención de "Eyes on Darfur" parece, y en esencia lo es, bastante loable. Ahora que la Corte Penal Internacional está en vías de juzgar a altos cargos del gobierno sudanés, es momento de presionar al país para que coopere con el implacable brazo de la justicia.
Lo que más llama la atención es que la maquinaria estadounidense haya aportado parte de su tesoro dorado en esta empresa. "El poder de la ciencia para proteger los derechos humanos", pensó una servidora esta mañana, "Cuán noble puede ser el Hombre" (con mayúsculas).

PERO... Toda historia puede guardar su doble fondo y más si hablamos del Imperio del Dólar y de sus secuaces los halcones. Aquí viene el quid de la cuestión:
Es un secreto a voces que Estados Unidos teme por sus reservas de petróleo (i.e: las reservas que se ha afanado a golpe de "instaurar la democracia" en varias regiones de Oriente Próximo). Una zona de tal inestabilidad no es proveedor fiable, y menos con la creciente amenaza iraní, por eso los halcones de Bush han decidido hacer shopping en otro mercadillo del oro negro: África.
Esto explica el cambio de política respecto al problema de Darfur. Que, después de años de indiferencia respecto al conflicto, Bush junior haya decidido luchar por la causa: ha incrementado las sanciones al país y presiona para que Sudán permita la entrada de cascos azules en la zona. ¿Quizá el interés de este país sea controlar las reservas de petróleo y no tanto la paz en el mundo? Parece bastante probable.
Un apunte interesante: la compañía de EEUU Chevrón encontró crudo en Sudán en los años 80 y ello desencadenó la guerra civil del 83. Al final, vendió sus concesiones y es China quien ahora explota las reservas.
Ahora la nación estadounidense quiere recuperar lo que considera suyo.
(Podéis ver la página "Eyes on Darfur", es de cualquier manera un proyecto interesante).

miércoles, 6 de junio de 2007

Del lenguaje y la memoria (no "histórica")

Hay veces en que hasta los más charlatanes callan; cierran las compuertas de su boca y retienen el torrente de pensamientos en el embalse de su mente, porque a veces es mejor cerrar el grifo que expulsar agua negruzca y contaminada por el óxido de las cañerías.
Además, el río a veces necesita del silencio que deja el caudal cuando disminuye. Al cesar el atropello de unas palabras con otras y enmudecer el ruido, se perciben mejor las cosas que ocurren a los lados de la orilla. Y se distinguen mejor las voces que merecen ser escuchadas de aquellos gritos carentes de sustancia que pugnan por captar la atención de toda la fauna y flora del lugar.

Los chillidos infantiles de los políticos que habitan la guardería en que se ha convertido la esfera pública nacional componen ese torrente histriónico donde se atropellan el "yo dije" con "tú dijiste" y "él lo hizo peor que yo".

Otros dedican sus palabras al aniversario de la "Guerra de los Seis Días", una batalla esencial del conflicto que más materia prima ha dado para la verborrea de los medios de comuniación: la eterna lucha entre palestinos e israelíes.

Mientras unos rescatan palabras del pasado y otros hacen memoria para buscar el origen de su guerra infinita, el lenguaje asesta un golpe maestro al monarca de la palabra y la propaganda internacional. Bush ha encontrado su primera traba para juzgar a los presos de Guantánamo: el término ilegal (o ilegales) puede suponer un verdadero inconveniente al plan de resolución de la carcél de Guantánamo que la Admimistración republicana intentó agilizar con la Ley de Comisiones Militares.

lunes, 28 de mayo de 2007

¿Gana el PP, el PSOE o la Abstención?

Editores, directores, analistas, periodistas de a pie y bloggers se lo están pasando pipa escudriñando los resultados de las muncipales y autonómicas de ayer. El aluvión de cifras, porcentajes, tablas comparativas... cae incesantemente sobre unos ávidos comensales que esperan ansiosos de hincarle el diente a los más ínfimos detalles de la jornada electoral.
Los afines al azul-naranja han acariciado el éxtasis por el número de votos conseguido en el resultado global, y alzan el mentón con socarrona sonrisa y mirada de desprecio al contrincante: "Chincha rabiña...vosotros tendréis más concejales pero a nosotros nos quieren más". Los de la rosa no saben muy bien donde meterse, tras el fiasco de Madrid y el descenso de apoyo general. Mantienen alta la tez porque, en definitiva, ganan poder efectivo, pero a nadie se le pasa por alto la caída de votos respecto a los populares y el hecho de que, con una diferencia menor en las municipales pasadas, el PP de Aznar perdió en las generales que las sucedieron. Es día de interrogantes: qué ha pasado, cuál es la causa de esta caída... y El País, cual padre que riñe a un hijo que no ha dado la talla en el último examen, se muestra severo en el editorial que encabeza el periódico de hoy: con una legislatura de economía positiva y medidas de fuerte impacto social, ¿qué factor ha motivado la disminución de seguidores de los socialistas?
La pugna por subirse al podio entre los dos partidos principales ha obviado la presencia de un tercer participante: la baja partipación. Es la tercera mayor abstención en unas elecciones locales desde que se estrenó esta etapa democrática en 1979. No hablamos, por tanto, de cualquier cosa. Sin embargo, las referencias y reflexiones acerca de este factor han sido minúsculas por el momento. Todavía embriagados por el botellón electoral de la pasada jornada, la resaca post juerga no ha dejado lugar en la mente para una reflexión más profunda de los acontecimientos.
Más de doce millones y medio de electores han pasado de "ejercer su derecho a voto" y muchos de los que sí lo han hecho, han lanzado el temido voto en blanco. Ambos porcentajes han crecido respecto al año anterior. Es evidente que algo pasa ¿no? Cuando tal cosa ocurre en otros países, enseguida los cabecillas del cuarto poder lo califican de "fracaso". ¿Gozamos nosotros de un estatus especial, para no ser estudiados con la misma rectitud?
No dispongo del título de analista político; no frecuento las tertulias de Ana Rosa Quintana o Concha Campoy, ni he tenido el placer de sentarme junto a Carles Francino ni César Vidal (para que luego digan que soy partidista...) pero se me ocurren algunos argumentos que expliquen la caída de votos en las urnas: hastío; rechazo de la población a una cansina "doctrina de la crispación" que prima los asuntos "mediáticamente" rentables y obvia los de verdad relevantes; campañas electorales irrisorias.... En definitiva, disponemos en estos momentos de un panorama político caracterizado por la extrema polarización de los dos partidos principales. Con el principal objetivo de conseguir votos y destruir al contrario, se mantiénen aferrados a sus posturas y se guían por la pueril tesis de que apoyar al "contrincante" en un momento dado les resta "masculinidad" y les quita autoridad ante sus seguidores (pensamiento típico del macho tipical spanish). Y la realidad es bien distinta....
Tendrían que castigarnos y hacer como con Hamas y Al Fatah en Palestina; El Sin Feinn y el DUP en Irlanda del Norte: forzar una reconciliación (aunque sólo sea superficial) sólo para demostrar la madurez (humana, ya no digo polícia) de nuestros represantes.

sábado, 26 de mayo de 2007

Al Jazeera penetra en las entrañas de la batalla del Líbano



La cadena árabe Al Jazeera emitió el miércoles la única entrevista ofrecida por el comandante de Fatah al Islam, esa redescubierta milicia supuestamente vinculada a Al Qaeda que lleva una semana intercambiándose disparos con el ejército libanés en el campo de refugiados palestino Naher el Bared, al norte de Líbano. Las declaraciones son muy breves y se deben observar siempre desde el imprescindible escepticismo, pero no dejan de resultar interesantes (sobre todo por su exclusividad).
Haciendo eco de otras voces emergentes de Oriente Próximo, el susodicho líder sitúa a EEUU detrás detrás del conflicto. Transcribo un fragmento:
"Nosotros entendemos que el ejército ha sido arrastrado a esta lucha por un tercer participante dentro del Gobierno libanés. Este tercer participante persigue el objetivo de implantar el plan americano [...] Algunas partes dentro de la armada libanesa están implicados en este proyecto americano".
Por cierto, que acompaña esta acusación con una especie de advertencia: "Hemos preparado muchos escenarios", suavizada con un "esperamos no llegar a una escalada de violencia".

Pero el valor de la grabación de Al Jazeera reside principalmente en las imágenes que muestra del interior del campamento Naher El Bared. Porque "ojos que no ven, corazón que no siente", se hace imprescindible poner ante las órbitas oculares de la población la otra cara, inerente a todo conflicto: los miles de refugiados que están afectados (una sutileza) por la batalla. Como limitarse a nombrar al centenar de muertos de estos últimos días carece de efecto en una sociedad adicta al impacto de la imagen, habrá que probar suerte con el ataque visual. La tinta no tiene fuerza para transmitir cómo el campamento está completamente destruido y en condiciones infrahumanas para las miles de personas que permanecen atrapadas allí. Mostrar la desesperación de un hombre llorando que "Todo está destruido. No hay nada, ni comida ni agua", resulta más rentable.

jueves, 24 de mayo de 2007

España también viola los Derechos Humanos ( y II)

La primera denuncia de Amnistía es de por sí suficiente para hacernos agachar la cabeza, pero aún hay más. El drama de la llegada ininterrumpida de inmigrantes a nuestras costas, Canarias principalmente en los últimos meses, posee una vertiente de la que no se habla en los medios de comunicación. La saturación de los centros de acogida y la presión política a la que está sometida el Gobierno por parte de la oposición y la opinión pública (debe actuar rápido para que no se le ataque con el "efecto llamada") han provocado que esté buscando la salida al problema a través de vías que chocan con la legalidad internacional.

Tras la avalancha de inmigrantes a Canarias, se han acumulado las solicitudes de asilo y refugio político. Y no es lo mismo emigrar a un país que solicitar asilo. Quienes hacen lo último, son normalmente personas cuyas vidas corren riesgo en sus países de origen, por motivos religiosos, políticos o de otra índole. Rechazar o denegar la solicitud sin desarrollar el proceso pertinente viola la Convención de Ginebra sobre los Derechos de los Refugiados y el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Y esto es lo que ha hecho el Gobierno español.


Acosado por las prisas y la presión de las elecciones que ya asoman la cabeza, el Ministerio del Interior está ejecutando repatriaciones masivas, con lo que se apunta un tanto frente al electorado. En la última semana, 750 inmigrantes han sido enviados desde Canarias a sus países. Pero en este saco se meten, sin distinguir, tanto personas que huyen de la pobreza como otras que escapan de regímenes bajo los cuales sus vidas corren serio peligro. Así, la mayoría de los "sin papeles" que arriban a Canarias provienen de África Occidental: Senegal (600), Marruecos, Mauritania, Guinea-Bissau...

No hace falta aclarar qué regímenes gobiernan en estos países. No sólo el hambre pone en peligro la existencia de estas personas sino que muchos de ellos son también perseguidos, por motivos políticos, por unos Gobiernos corruptos y dictatoriales que aniquilan a base de cuchillo y pólvora los "elementos molestos" del país. Pero claro, esto no se cuenta cuando se alardea de los inmigrantes repatriados.

Hace unos meses conocí a un inmigrante de Sierra Leona. Se llama Colu y vino a España huyendo de una guerra que había matado a su padre. En este país, del que también llegan pateras que luego son repatriadas, la fiebre del diamante y el dominio de las guerrillas está desangrando a la población: ésta es también la cuna de los "niños soldado" que de vez en cuando aparecen en televisión y nos conmueven hasta las lágrimas.

Estos son los países de los que provienen los inmigrantes que tanto nos molestan dentro de las fronteras. Y nuestra postura es: descubrir sus nacionalidades y lograr un acuerdo con sus países de origen son los únicos requisitos para despacharlos...y nos quedamos tan panchos. Algunos llegarán a casa y tendrán "sólo" el problema de lograr elementos para subsistir. Otros tendrán como bienvenida la guerra, la persecución por parte de sus gobernantes y, quizá, la muerte.

Que Amnistía denuncie una violación del derecho de asilo a estas personas es algo muy serio. Como lo es que condene el acuerdo alcanzado entre España y Marruecos a través del cual se concedan 10´5 millones de euros en ayudas a este país sin poner condiciones sobre los Derechos Humanos de sus habitantes.

Es evidente que la posición del Gobierno español no es nada fácil. Obviamente no podemos hacernos cargo de toda la responsabilidad y gasto que conlleva mantener a cientos de personas foráneas en nuestras fronteras. De acuerdo con que es difícil hayar una solución a un problema que nos supera con creces, pero... ¿y si al menos no cooperásemos abiertamente con regímenes que violan constantemente los derechos humanos?

Por ejemplo, podríamos no haber recibido al dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, ni haber firmado con él un contrato multimillonario por el que sólo aplaudieron (hasta destrozarse las palmas de las manos) los empresarios españoles que se van a hacer de oro explotando las riquezas naturales de este país.

Es lo mínimo que podemos hacer ¿no? Sobre esto no hay excusa.

España también viola los Derechos Humanos (I)

Torturas en las cárceles a manos de policías, violación de la Convención de Ginebra sobre los derechos de los refugiados, expulsión de inmigrantes sin valorar el peligro que corren en sus países de origen... Eh aquí un variado menú cuyo chef no es ningún Estado de África, Asia o Europa oriental, sino España. En su último informe, Amnistía Internacional ha dado un buen rapapolvo a nuestro país: aquí también se cometen y toleran violaciones contra los derechos fundamentales de la persona. No es un plato fácil de digerir.

Éste no es el primer toque que nos da Amnistía por el asunto de las torturas. El documento reza que durante 2006 "siguió habiendo informes de tortura y malos tratos a manos de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley". Con esto Epaña viola el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura, que había firmado en 2005 y ratificado el año pasado. También la ONU ha condenado nuestro comportamiento, denunciando algunas medidas del régimen carcelario que aumentan el riesgo de cometer este tipo de prácticas. Una delicatessen que se adereza con el argravante de racismo. Según "SOS Racismo, en uno de cada tres casos denunciados de violencia racista, los responsables eran funcionarios del Estado encargados de hacer cumplir la ley". Ahí llevas el postre.

lunes, 14 de mayo de 2007

Afortunada mala suerte

Vestiré cada día de amarillo, abriré todos los paraguas dentro de la casa y pasaré bajo cada escalera que me encuentre si la mala suerte tiene siempre los resultados que ha mostrado recientemente.
Ella ha sido fiel compañera durante los últimos meses; se trasladó de Sevilla hasta Madrid para acechar latente bajo los arbustos de unos meses repletos de experiencias inolvidables hasta que, incómoda en su inusitada inactividad, se desperezó y, tras desempolvar su oxidado yugo, se afanó laboriosa en la tarea trayendo consigo semanas de importunios, malas noticias y ratos desagradables para mí y los que me rodean.
El pasado miércoles decidí darle esquinazo y, mochila en mano y compañera a la vera, viajé hasta Cáceres para esconderme entre el alboroto de un hasta entonces desconocido festival, el Womad.
Erre que erre, me siguió la muy jodida y, disfrazada de policía local, nos echó a las dos viajeras del único sitio donde podíamos hospedarnos durante los cuatro días que se prolonga la fiesta.
Pero esta vez le ha salido mal la jugada. Lo que intentaba ser un jaque mate de la mala sombra se tornó en pase de pelota para la fortuna, y me ha permitido conocer a gente extraordinaria y saborear pequeños placeres que ignoraba hasta este momento. Lo mejor de todo: descubrir en un variopinto grupo de personas una cualidad común que creía tan extinguida como el Dodo: la generosidad.
Gratitud es pensar que tienes lo mejor del mundo por dormir dentro de un puesto de mercado hippie que durante las noches hace las veces de tienda de campaña, compartiendo colchón de goma espuma con otras cinco personas a las que has conocido la noche anterior cuando te invitaron a Marihuana y licor de café. Sobre todo, claro está, si tu pan inicial era pasar la noche al raso arrullado por la brisa urbana y los cantos de sirena de los borrachos correspondientes.
Cuando no temes despertar por un botellazo o por los orines expelidos por el beodo de turno, entonces te siente agradecida. También, cuando te cuelan de extranjis en un local compartido de cuyos dueños conocen y aprueban tu presencia sólo una tercera parte. Los okupas también tenemos sentimientos.
La absolluta disponibilidad de alguien que deja, siempre que le es posible, lo que esté haciendo para acudir a echarte una mano, eso provoca gratitud. Y ya es el culmen si, encima, te retrata en una sesión fotográfica y te elimina las ojeras y demás efectos secundarios de la fiesta nocturna.
Un golpe de mala suerte se convierte en un reguero cuando los desintegran las personas inmejorables que se cruzan en tu camino.
Oda a la dama de la mala sombra para decirle: jaque mate.

PD: esta entrada va dedicada a la extremeña por excelencia, compañera del pisito de Quevedo. Conocerla a ella también fue fruto de la mala suerte. De nuevo, gracias a ésta.

lunes, 7 de mayo de 2007

Sus primos la mataron a pedradas

"Llegamos al descampado. Eran más o menos las doce de la mañana y los cerca de cuarenta grados de temperatura no habían logrado disuadir a los que allí ya esperaban: mis tíos, mis primos, algunos hermanos y el abuelo. Ninguno me había visto llegar y, agazapada tras un destartalado coche cercano al grupo, me quedé en esa privilegiada posición para presenciar la escena.
A los cinco o diez minutos llegó mi prima, acompañada (arrastrada más bien) por sus dos hermanas mayores (ella sólo tenía 17 años) y su madre. Ellas lloraban mientras la colocaban en el lugar que se le había asignado: en el centro del ruedo, una posición que fuese fácil de alcanzar para todos los presentes. Se apartaron y entonces empezó el espectáculo: los hombres, gritando enajenados "¡Traidora! ¡Traidora!", empezaron a apedrear. El manto de piedras no me dejaba ver el rostro de mi prima pero pude sentir el dolor de cada golpe que recibía durante la media hora que tardó en morir. Luego, aquellos que la habían asesinado, sus propios tíos, hermanos y su padre, se marcharon con la satisfacción del trabajo bien hecho y el orgullo inmaculado".

Ésta es una escena recreada, pero está basada en hechos reales y muy parecidos a los que figuran aquí. Sale hoy en el periódico: Espeluznante ¿verdad? Saber que una niña ha sido asesinada a pedradas por su propia familia. Imaginamos esta escena que, según la información que se aporta, ha podido ocurrir en un barrio cualquiera de cualquier ciudad como Madrid, Sevilla o Alicante, y el espanto se cuela en nuestro cerebro durante días. Y no sólo en nuestro cerebro: también en nuestro televisor, radio, periódicos, revistas y demás medios de comunicación. Se alzan al unísono miles de voces exigiendo justicia y castigo por tamaña crueldad impropia del siglo en el que vivimos.

Pero la situación cambia si el escenario del acontecimiento se traslada a otro lugar. Oriente Próximo, Irak, al norte de este país, para ser más exactos. "Una joven de 17 años perteneciente a la secta yazidí —una antigua minoría religiosa kurda que venera al diablo— fue apedreada hasta la muerte por un grupo de unos ocho o nueve hombres de su familia[...] Su pecado: convertirse al islam para casarse con su novio musulmán".

"Ah, claro...." Una mezcolanza de alivio y cierto sentimiento de superioridad que acompaña al enjuiciamiento hecho de antemano: "....si es que ha ocurrido en un país que no está civilizado. Llevan siglos de retraso y, claro, pasan estas cosas".

Tener preconcebida esta idea es la mayor traba para poner fin a injusticias como ésta. Si una cosa así ocurre en un país "civilizado", del Primer Mundo, del continente europeo o el norteamericano, nos remueve las entrañas. No importa que se trate de un país del que nos separen miles de kilómetros, pertenece a "los nuestros" y por eso nos duele. Ahora bien, si ha ocurrido en un país de África o de Asia, entonces "es normal". Está socialmente aceptado que atrocidades como ésta, que no toleraríamos en nuestros países, ocurran en otros que "no están desarrollados". Entonces ni se quiere ni se intenta hacer nada.

Cuando hay dinero o petróleo por medio (son sinónimos de todas maneras) sí que interesa "luchar para defender los derechos humanos" de un país. Como la tarta iraquí ya se ha repartido entre los que han llegado a tiempo, no hay más lucha que mantener.

Ya está to el bacalao vendío (Hoy, la mitad del vaso no se llena).

viernes, 4 de mayo de 2007

Llenar la mitad vacía del vaso

Siempre he odiado a los optimistas. Esas repelentes personillas a las que se les presenta un probleman gordo y te sueltan, por ejemplo: "Mirando el lado positivo, ¡no es tan malo que me hayan embargado la casa! En el fondo, ya estaba harto de vivir en este precioso pero poco acogedor ático con vistas a la Calle Fuencarral. Ahora toca vivir una aventura" (La aventura de ir de puente en puente, será) O peor aún, esas personas que, cuando te ven ante un problema, no son capaces de dejarte saborear el placer de la autocompasión y tienen que sacarte del "pozo" aunque sea con una grúa araña.

Sin embargo, debido a estas vicisitudes de la vida que me suceden últimamente, estoy aprendiendo a marchas forzadas a ver la cara "menos mala" de las cosas. A apreciar lo bueno de cada asunto y, si no lo tiene, a ponérselo yo misma. La única manera de seguir disfrutando del manjar de la vida es, ante un vaso medio lleno o medio vacío, llenando la mitad vacía de ese vaso (para tener algo con que acompañar la comida, vamos).

Estos sabios conocimientos no se adquieren por arte de magia. Para una persona pesimista por naturaleza, la única manera de interiorizar algo que va contra sus esquemas es, o bien experimentando esa necesidad de cambio por ti misma, o bien viendo ejemplos impactantes de ello en los demás.

Y de esto último la actualidad está repleta. De ejemplos de valentía y coraje para afrontar situaciones de tal calado que tus problemas parecen de parubalario a su lado. Ayer, El país publicaba que al menos uno de cada diez españoles vive con dolor crónico . Estamos hablando de que hay personas (y no pocas en nuestro país) que pasan su día a día acompañados de un padecimiento físico, con el que tienen que realizar todas sus actividades diarias. Y lo más impactante no es el dato en sí (que sólo imaginar esa situación ya duele) sino el saber que muchas de estas personas todavía tienen la fuerza para llevar su vida adelante y, además, hacerlo con ilusión y algo que a muchos que no padecemos nos falta, una dosis de sentido del humor.

Como ésta hay muchas manifestaciones de personas que llenan como sea la mitad del vaso que se empeña en vaciarse. Pero claro, para el pesimista crónico es difícil comprender que sus "problemas" son en muchas ocasiones juegos de niños al lado de casos como éste y otros peores.

La clave para llenar el vaso de tu vida es, como decía anoche mi compañera de piso, la italiana, comprender que todas las cosas de la vida están en una "escalera" (quizá quiso decir escala, pero le salió escalera y esa metáfora me gusta). Hay que visualizar que cada problema se encuentra en un peldaño de esa escalera, por lo que siempre habrá asuntos que se encuentren en un piso superior al tuyo.

Un índice excelente para medir la "escalera del problema" es el "quién ayuda a quién".

Mi piso es un claro ejemplo de ello: mi compañera la española tenía un problema y la animamos. Pero a los pocos días,ella a su vez tuvo que animar a la italiana, que tuvo un problema mayor. Ambas compañeras tuvieron que apoyarme a mí, que sufría un problema más grave que el suyo, y mi asunto quedó como el más alto de la casa. Pero anoche, este "problemón" quedó a ras del suelo cuando hablé con un antiguo amigo cuya situación era a todas luces peor que la mía.

Conclusión: la "escalera del problema" parece interminable. Se puede tomar esto como una visión pesimista de la vida o afrontarlo como una realidad que te ayude a relativizar tus propias pesadillas. Mi nuevo lado optimista me hace optar por lo segundo.

lunes, 30 de abril de 2007

"Quitarse la armadura oxidada"

Hoy me gustaría dedicar esta entrada a todos los caballeros que logran despojarse de la armadura oxidada. Para los que no hayan leído el entrañable cuento de Robert Fisher, resumiré su esencia. Trata de un caballero cuya hermosa armadura brilla tanto como el sol. Ciego de sólo contemplar el resplandor de su coraza, el caballero pierde conocimiento de todo lo que ocurre a su alrededor. Un día, desconozco muy bien por qué, la armadura se oxida y queda adherida al cuerpo del héroe, dejando al caballero preso de su propia auto-adulación.
Para deshacerse de tal cárcel, el individuo debe emprender un largo y difícil camino a través del cual va despojándose de la coraza. El conocimiento de sí mismo y de lo que le rodea han sido las armas para liberarse de su prisión auto impuesta.

Muchos de nosotros llevamos una armadura. La necesidad de una constante aprobación social, de presitigio, de ser amados y envidiados por nuestra imagen, posición social o logros profesionales va creando una cobertura rígida que se adhiere a nuestra persona. Es esa figura de cera que reproduce nuestra apariencia y dentro de la cual nos escondemos ante los demás.

¿Quién no se ha sentido alguna vez preso de sí mismo, de las exigencias auto impuestas, de esa coraza que nos impide movernos con veradera libertad? Porque, ya se sabe, la cera es un material inmodeable, rígido, que una vez se ha solidificado en una forma no admite cambio... a no ser que se derrita.

¿Y qué puede hacer que la cera se derrita o que la armadura se caiga? A mi alrededor estoy viendo un caso (viviendo un caso, más exactamente) en el que la caída de la coraza no se ha producido de manera voluntaria. Más bien ha sido un fuerte choque, una colisión brutal, lo que ha provocado el desprendimiento de algunos de sus pedazos.

¿Qué ocurre ahora? Pues que esos fragmentos caídos han dejado parte del cuerpo desprotegido, vulnerable a los golpes y a las vicisitudes. Y claro, se sufre. Pero la única solución ahora es continuar con ese proceso de desarme. Ya no hay vuelta atrás. Una vez te empiezas a exponer ante el mundo (y ante ti mismo) no puedes volver a cubrirte con pedazos de metal que, además, están oxidados.

Además de ello, estoy segura de que, una vez concluido el camino, alcanzas gún tipo de felicidad. Quizá el golpe haya sido demasiado duro y el resultado no merezca perder lo que has dejado por el camino, pero ¿quién sabe? a lo mejor al final de la ruta encuentras un nuevo paisaje que antes no habrías soñado y que descubres que te encanta. Al menos, te has recuperado a ti mismo, que no es un premio de mera consolación.

Nota: no sólo a los caballeros se les cae la armadura. También las damas pueden desprenderse de sus corsés. Pero el camino no será más fácil...

miércoles, 25 de abril de 2007

La estrategia de Delphi: rentabilidad explotando los dos hemisferios




En una parte del mundo, más de mil obreros de la provincia con más paro de España (y dicen que de Europa) luchan por evitar que la fábrica donde trabajan cierre y pierdan su empleo. Rentabilizan la ira y el miedo que les provoca el inminente desenlace en generar la fuerza con la que, cada día desde hace dos meses, acuden a cortar carreteras después de la jornada laboral en una fábrica sin piezas que montar.

Al otro lado del planeta, familias de algún país en vía de desarrollo (la India quizá, o Filipinas) esperan con ansia la llegada de esa empresa que les dará "cómodos" puestos de trabajo en labores que probablemente serán mejores que partirse la espalda en el campo o las minas. Eso sí, con sueldos "adaptados a la economía de sus países" (lo que se traduce por "una miseria", aunque para ellos probablemente sea una riqueza si lo comparan con lo que ganaban con las cosechas).

Ésta es la paradoja inherente al mundo globalizado en el que nos encontramos hoy. Ejemplos los hay por docenas cada día, pero el de Delphi, la empresa norteamericana que opera en la Bahía de Cádiz y que se declaró insolvente el pasado 20 de Febrero, es el de mayor actualidad en el país.
La declaración de bancarrota era el preludio de la opera buffa que la empresa estaba preparando: la llamada deslocalización.

La polémica que rodea a este acontecimiento podría inspirar el mejor guión de Rossini:
Por una parte, hay ciertas dudas de que la insolvencia que alega la multinacional sea tal. Como ha apuntado el Ministro de Industria, Joan Clos, al menos dos subdivisiones de la fábrica en Cádiz son rentables, ya que tienen mercado en la zona.
Por otra parte, se erige la sombra de las subvenciones recibidas por la empresa. Delphi ha reibido unos sesenta millones de euros del Gobierno español y la Unión Europea desde 1986 para desarrollar proyectos en la planta de Cádiz. Ahora, Clos ha dicho que ve muy difícil que este importe sea devuelto por la empresa si se comprueba cierta su insolvencia.
La estrategia está muy clara: una multinacional se instala en un país (España es un buen candidato al que tomar el pelo), cobra subvenciones para montar una planta en el territorio y, cuando la inversión en la plantilla deja de ser rentable, se marcha a otros países para abaratar costes (Polonia, República Checa o China son habituales destinos de las fábricas de automóviles en la actualdiad).

La tesis, defendida por más de un experto, esconde detrás un drama humano paralelo: por un lado, el de los trabajadores que se quedan en el paro porque "resultan demasiado caros". Por el otro, resulta rentable (literalmente hablando) mantener la diferencia abismal entre los países del primer y del tercer mundo. Estos últimos constituyen la mano de obra barata que permite a empresas como Delphi obtener beneficios a través de la explotación laboral y no de lo que sería lógico y ético: producir bienes de calidad que sean atractivos para el público.

Al final, los que padecen son los mismos, de un lado y de otro: aquellos cuyos escasos recursos no les permiten exigir un trato mejor.

martes, 17 de abril de 2007

"Una breve historia de Estados Unidos: el miedo"

La entrada publicada ayer intentaba (en ese típico momento de semi somnolencia en el que dejas a tus dedos vía libre para teclear lo que se les antoje en la pantalla del ordenador) recrear los pensamientos del autor de la masacre de Virginia momentos antes de ejecutar la matanza.
Este ejercicio cuasi literario y de mejorable calidad pretendía ser un reflejo de lo que en ese momento yo situaba como posible
causa de dicho suceso (dentro de las elucubraciones que todo el mundo hace, con poca idea y mucha imaginación, cuando acontece un hecho que se sale de lo cotidiano y que encima tiene su toque de morbo).
¿Qué pudo llevar a esa persona (hoy sabemos que chaval) a asesinar "in cold blood" a 32 personas en un campus universitario? El MIEDO. ¿El miedo a qué, concretamente? A nada en concreto y a todo en general. Ese sentimiento, el miedo paranoico, que siempre ha sido elemento sustancial, eterno e imprescindible, en la cultura norteamericana.
El miedo a los terroristas; el terror a lo diferente, lo exógeno; el pavor por la pérdida de control sobre todos lo que les rodea (los países latinoamericanos, la economía itnernacional, el petróleo...)
La sociedad norteamericana tiene, de una manera extraordinaria, interiorizado este sentimiento. ¿Si no, cómo se explica no sólo la total permisividad, sino el elogio del arma como animal de compañía-mejor amigo del hombre?
Ese miedo a todo ha servido además para justificar y apoyar el uso de la violencia, en un país donde las Fuerzas Armadas gozan de un verdadero clamor popular, donde los soldados son auténticos héroes épicos y las misiones en el exterior, incuestionables cruzadas (Irak aparte: para la mayoría no falló la idea original, sino el método de ejecución).
Por eso, dento de la repugnancia y perplejidad con que siempre se contemplan tragedias como las de ayer en Virginia, encuentro cierta lógica en ello. Es decir, lo contemplo como algo que "ciertamente podía suceder". De la misma manera que pudo suceder y sucedió en Columbine o en el condado Hamish de Pennsylvania. Estas tragedias, que tienen menos probabilidades reales de ocurrir en Europa (donde los "amigos del rifle" carecen del manifiesto apoyo de actores y políticos), son más "comprensibles" en una nación donde el miedo se ha convertido en el comodín de los políticos para manipular a la población y poder llevar a cabo todas aquellas estrategias que sirven a sus intereses.
Esperemos que este fenómeno avance con paso más lento en Europa...
Una paroida muy buena de esto es el VIDEO de South Park sobre la influencia del miedo en la historia de los EEUU.

lunes, 16 de abril de 2007

"El peligro está en todas partes"

"Tengo miedo. No puedo evitar que este sentimiento me taladre el cráneo y se instale en mi cerebro haciéndose huésped eterno de mi cabeza, hablándome día y noche, día y noche. Me avisa de los peligros que acechan nuestras vidas, nuestra patria. El riesgo está presente por doquier, los peligros vienen de todas partes. Estamos rodeados de enemigos que quieren acabar con nuestro país, la envidia de todos por ser el mayor ejemplo de democracia consolidada y desarrollo económico. ¿Por qué si no en los países árabes los jóvenes gritan “muerte a EEUU” mientras queman nuestras banderas? Quieren acabar con nosotros.

Hay enemigos en cada rincón que nos rodea. Afganistán con los talibanes; Iraq con las armas de destrucción masiva y el apoyo a Al Qaeda (menos mal que quitamos a ese tirano y llevamos la democracia; agradecidos nos tendrían que estar en lugar de lanzarnos bombas); ahora Irán con el arsenal nuclear que está construyendo…

¿Cómo quieren que durmamos tranquilos? El mundo nos odia. Quiere acabar con nuestra nación. Ya lo avisa George Bush, y los militares y la CIA. Cualquiera que pase por nuestro lado puede tener una pistola y pegarme un tiro.

Por eso yo no salgo, ¿para qué exponerme? Me quedo en mi habitación donde además, como dice mamá, estoy protegido del arma más poderosa, que derriba hasta la defensa más sólida del hombre: el sexo. El mayor de los pecados, por el que vas siete veces al infierno; se haya escondido donde menos lo imaginas: en la chica que espera el autobús, en la joven que se sienta junto a mi pupitre en clase, en la sensual mujer que me vende el periódico por las mañanas…

No hay vía de escape. Todo está regado por el peligro y la muerte. No me siento seguro en ninguna parte. Menos mal que el año pasado, por mi cumpleaños, papá me regaló esta pistola y me enseñó a utilizarla en el club de tiro. La mayoría de los vecinos del barrio la tienen. ¿Qué hay de malo en ello? Todo hombre tiene el deber de proteger a su familia. Ni el pecado ni ningún terrorista chiflado van a entrar en esta casa.

Ahora estoy más tranquilo. Con mi CZ 75 D Compact no puede pasarme nada. Necesito darme un paseo y tomar un poco el aire. Pero me llevo la pipa, claro, ni pensar en salir sin ella.

Virginia no es un mal sitio para vivir. Calles bonitas, buenas tiendas, gente en apariencia decente. Lo malo es que no te puedes fiar de nadie, no te puedes fiar de nadie… Ese tío tiene mala pinta. Con esas barbas, y esa chaqueta ancha, podría llevar explosivos, ya vimos lo que pasó en Casablanca el otro día… Tranquilo… Debo mantener la calma, seguro que esta gente huele el miedo como los perros.

Ahí está la Universidad Politécnica. Cuna de la cultura y el pensamiento de nuestra nación. Pero eso no significa que sea impermeable a todos los peligros. Sabemos que los terroristas cazan a muchos seguidores en las universidades… Nadie está a salvo, nadie está a salvo… Ese tío me mira de manera rara. Viene en mi dirección. ¿Qué coño querrá? Se está metiendo la mano en el bolsillo. Tranquilo…no va a pasar nada. Mierda, no sé, tengo miedo, tengo miedo….ah, aquí tengo mi pipa. Joder, qué coño querrá, qué querrá…me cago en la puta…" Virginia (EEUU), 16 de Abril de 2007

martes, 20 de marzo de 2007

Un Auswitch en cada conflicto


Dachau es un Auswitch menos conocido para la gente común. Constituye también uno de los lugares de la vergüenza donde el nazismo cometió sus mayores atrocidades. Una sola frase sirve para plasmar lo indescriptible; una sóla escena: "Detrás de la alambrada de espino y de la valla eléctrica, los esqueletos estaban sentados al sol y se registraban en busca de ladillas".
Así introduce Martha Gellhorn en su reportaje,llamado simplemente "Dachau", el horror al que tuvo acceso cuando visitó el campo de concentración recién liberado por soldados norteamericanos. En su recorrido por aquella experiencia, la periodista invita al lector a conocer:
Personas usadas como cobayas a las que literalmente asfixiaban (para comprobar cuánto aguantaría un aviador sin oxígeno); eran sumergidas en agua a dieciocho grados bajo cero hasta la muerte (para averiguar cuánto resistiría un piloto derribado sobre el mar); o castraban (no se sabe bien para qué). La llegada incesante de camiones cuyos pasajeros, hombres, mujeres y niños, permanecían encerrados "donde habían muerto lentamente de hambre, sed y asfixia."
Acompañar a la autora por esos recuerdos significa perder por un monento la noción espacial y visualizar con demasiada claridad cada detalle del escenario y sus habitantes, esas personas "sin ninguna expresión en un rostro que no es más que piel amarillenta y gruesa".
Finalmente, comprendes un poco mejor la frase que concluye el reportaje:
"Dachau me parecía el lugar más adecuado de Europa para oir el anuncio de la victoria. Porque sin duda esta guerra se ha librado para eliminar Dachau y todos los lugares como Dachau, y todo lo que Dachau representaba, y para eliminarlo para siempre".

Los "Dachaus" no sólo no se han eliminado de la faz de la Tierra sino que se han multiplicado. Éste es el pensamiento que te asalta cuando levantas la vista del texto de Gellhorn. Guantánamo, Irak, Darfur, Sierra Leona, Abu Grhaib, Ruanda... Cada uno con distintos motivos, de distinto alcance, con diferentes ejecutores, víctimas y escenarios, pero todos rebosantes de esa misma inhumanidad y ese desprecio por la vida humana.

Los soldados que salvaron a los prisioneros de Dachau y los que "custodian" a los de Guatánamo pertencen y veneran a una misma patria. Pero unos eran héroes ante los ojos de quienes ocupaban las celdas y los otros, sus verdugos.
Lo que quiero transmitir con esta paradoja es la incoherencia entre los valores que se preconizaban ante la batalla de la Segunda Guerra Mundial (acabar con todos los "Dachaus") y la situación actual, plagada de conflictos (en todos de los cuales no se hallan envueltos norteamericanos, cuidado) que bien pueden recrear aquellos campos de concentración.

Las historias de Auswitch, Dachau y otras similares nos conmocionan y remueven nuestras conciencias, ¿por qué no las otras? Acaso la vida de unos valen más que las de otros...
(Imagen extraída de:www.dachau.8k.com)

lunes, 12 de marzo de 2007

Otro periodista secuestrado


No acabo de entender, o me resisto a hacerlo, por qué aquellos que luchan contra la invasión de su país por parte del "enemigo" consideran invasores también a los periodistas que van a cubrir los hechos. Prácticamente cada semana sale alguna noticia de otro periodista secuestrado por algún grupo insurgente o paramilitar. Es esa nueva moda, instaurada en los países en conflicto, que se ha convertido en el mayor peligro para estos profesionales, superior incluso al de las balas perdidas (o dirigidas) o al de las bombas que les alcanzan por estar donde tienen que estar: en el meollo de la cuestión.

La visión del corresponsal de guerra es siempre subjetiva, eso nadie puede negarlo. Y está claro que, en muchas ocasiones, este punto de vista que transmitirá después al resto del mundo puede ir contra los intereses de alguno de los grupos guerrilleros, terroristas y demás subtipos que campan en las zonas de gran inestabilidad.

La crónica del reportero es un arma tan eficaz como los morteros o los obuses y su impacto, siendo menos mortífero, tiene una fuerza nada despreciable. Por eso son un objetivo codiciado en Irak, Afganistán y ahora parece que en Gaza. Su influencia sobre la opinión pública les convierte además en instrumentos de presión usados por sus raptores para coercionar a los Gobiernos de sus respectivos países.

¡El periodista es un instrumento, sí! Pero un instrumento para la comunicación, un potente vehículo que puede conducir las voces de aquellos que dicen "luchar por una causa legítima" hacia la opinión pública y los Gobiernos de los más poderosos Estados.

Los reporteros de guerra (de la guerra clásica o de la nueva modalidad, tipo Irak) son imprescindibles para transimitir una información, lo más fiel posible, de lo que está ocurriendo en zonas donde el secretismo y las tergiversaciones de la verdad incrementan el caos intrínseco a cada conflicto.

Ahuyentarlos del campo de batalla sólo contribuye a empeorar las cosas.

viernes, 9 de marzo de 2007

Sexo y ropa en la misma avenida

Una de las cosas que me enamoró de Madrid cuando llegué a principios de Octubre fue la Gran Vía. Sus exageradas proporciones, la altura de los edificios que se ierguen como monstruos a ambos lados de la carretera, me introdujeron en el gigantismo que caracteriza la ciudad y que muchos encuentran claustrofóbico pero que a mí me apasiona.
Me rodeo de un aura pueblerina, tipo Martínez Soria, cada vez que destaco ante mis compañeros este asombro, pero no me importa en absoluto. No vengo de ninguna aldea (y aunque lo hiciera, sería lo mismo) sino de una preciosa ciudad de tamaño medio que no tiene rascacielos ni avenidas de vértigo (lo de los rascacielos parece que va a ser "solucionado" por nuestro alcalde lumbreras, que, como dice mi recién descubierto profesor Calleja, "está en el mundo porque tiene que haber de todo"...)
De sus palabras (las de José Martía Calleja, no las de Monteseirín) también salió el otro día una bonita reflexión, que viene muy al cuento con la pantomima que tenemos por actualidad política en estos momentos y con la Gran Vía.
Los periodistas deberían sacar a la agenda mediática temas que interesaran de verdad a las personas. Y "de verdad interesa" no engloba la rabieta pueril que se han pillado Gobierno y oposición y que nos tiene hasta las narices a los ciudadanos, sino temas que realmente nos toca, nos afecta, sea de primera mano o de manera indirecta.
Por ejemplo, un tema que supone la cara triste y desesperanzadora de mi admirada avenida: la prostitución que se desarrolla mañana, tarde y noche, ante los ojos de miles de personas que pasan cada día indiferentes y, lo que es peor aún, ante la indiferencia de los también numerosos policías que transitan por la zona.
No juzgo la moralidad la prostitución ni, por supuesto, la de las prostitutas. Lo que siento cada vez que paso por la avenida o por Montera (o por las callejuelas que la circundan) es pena, una inmensa pena porque no puedo evitar ponerme en la piel de estas mujeres, casi niñas en muchos casos, que posan aglomeradas (porque de verdad están aglomeradas) y giran con pretendida provocación sus tristes y a veces maltratados rostros hacia los hombres y muchachos que pasan por su lado.
No soy la única que lamenta esto. Todo el que viene de fuera observa con enorme extrañeza esa paradoja: mujeres con la cartera a rebosar dejan su sueldo en el lujo y el derroche en la misma acera donde una juventud multirracial es a su vez el producto que otros compran. Y no muy lejos, en actitud de constante amenaza, el chulo o el mafioso vigila que su mercancía no huya en desbandada.
Y la policía... atareada en trabajos de vital importancia como poner multas o perseguir a los que montan el top manta.
El drama de la prostitución, para mí, va unido a las mafias. Cada mujer es libre de disponer de su cuerpo como le plazca, pero dudo mucho que las rumanas, africanas y demás chicas que son prostituidas en Gran Vía lo hagan "con libertad".

jueves, 22 de febrero de 2007

Los pantalones de Belén Rueda, suyos con sólo un sólo click


El televisor como un interminable catálogo de productos en venta. El espectador, como un consumidor compulsivo haciendo shopping que recorre con el mando los distintos canales-escaparates y compra en el acto los productos que llevan o usan los protagonistas de sus series favoritas.


Ésta es la imagen que se me plantó en la cabeza mientras escuchaba hace unas horas a la profesora de "Gestión de la empresa informativa" hablar sobre la publicidad con la llegada de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Me parecía un tanto catastrofista, así que me puse a navegar por la web buscando algunos datos más. Información verificada: parece cierto que, gracias a la televisión interactiva que tanto elogian sus promotores, el espectador podrá adquirir en el acto, a través del mando a distancia (y de una solvente tarjeta de crédito, por supuesto) casi todos o todos los productos que vea anunciar en televisión. Y no sólo eso, también tendrá la posibilidad, por cortesía de los amables anunciantes, de adquirir ipso facto, la camiseta que lleva o la leche que bebe Belén Rueda en la cocina de la casa de "Los Serrano".


Me parece gracioso, no puedo evitarlo. Imagino al espectador, extasiado ante la valentía del juramento de Escarlata O´Hara, sosteniendo con su mano izquierda un pañuelo para enjugar el incontenible torrente de lágrimas mientras teclea con la derecha en el mando "192" para comprar la falda que lleva la protagonista del Lo que el viento se llevó.


No es una fantasía ni se antoja demasiado lejano. Sólo habrá que esperar a 2010, cuando se produzca el "apagón analógico" y a los pocos rezagados que todavía resistan con el formato digital no les quede más remedio que unirse al universo del sistema binario. Entonces la publicidad tendrá un peso inimaginable (mayor al que ostenta hoy día, si cabe) en la parrilla televisiva. Si en relación a los periódicos se dice que "la función de las noticias es rellenar el hueco libre que deja la publicidad en las páginas", con la televisión ocurrirá algo parecido.


La publicidad interactiva (aquí hay un breve artículo de introducción al respecto) constituye el paso definitivo para convertir al espectador en mero consumidor de productos. Una idea que los medios de comunicación llevan manejando desde hace ya muchas décadas.


Que no nos coja desprevenidos, eso es lo importante. Que, una vez superados los primeros momentos en que jugueteemos boquiabiertos con el mando y alucinemos con el laberíntico suceder de pantallas que se nos presenta, encajemos de nuevo la mandíbula y no pillemos el síndrome del dedo convulsivo (que clica sin parar el “ok” del mando). A la televisión hay que exigirle calidad en el mensaje que nos transmite, ya que esa es su finalidad y no vendernos un bote de leche.